Contexto Económico

 

 

El ejercicio económico de 2017, y en términos generales, ha estado caracterizado por la mejora de las perspectivas de crecimiento, gracias al buen comportamiento de las principales economías del planeta, como son: Estados Unidos, Japón, Canadá, así como la mayoría de los países de la Zona Euro y la Unión Europea. Tanto la Reserva Federal estadounidense, como el Banco Central Europeo, han seguido manteniendo los estímulos monetarios durante este ejercicio, si bien Estados Unidos ha vuelto a subir los tipos de interés por tercer año consecutivo. Por otro lado, las economías de los países emergentes continúan sufriendo, ya que los precios de las materias primas no acaban de recuperarse, a excepción del petróleo, cuyo precio ha vuelto a experimentar un importante incremento respecto a 2016. Consecuencia de esto último, ha sido que los niveles de precios sigan repuntando, después de las caídas experimentadas durante los años de crisis. La economía española, medida en términos de PIB, y según datos del Banco de España, registró un avance del 3,1% durante 2017, dos décimas menos que el crecimiento experimentado en el ejercicio anterior. Es el cuarto año con crecimiento positivo, después de seis años continuados de contracción.

 

"La recuperación continúa ganando terreno en Europa. El futuro del sector de la construcción en nuestro país es bastante prometedor."

Las previsiones para 2018 y 2019, realizadas por la Comisión Europea para nuestro país, son bastante optimistas en todas las partidas clave: crecimiento del PIB, creación de empleo, y tasa de paro. Para 2018 esperan un incremento del 2,6% del PIB y un 2,1% para el 2019, debido, principalmente, al incremento de la demanda doméstica como consecuencia del crecimiento del empleo. Las exportaciones también seguirán creciendo gracias a las mejoras de competitividad de la economía española. Respecto a la tasa de desempleo, se esperan unos niveles del 15% y del 14% para 2018 y 2019, de forma respectiva.